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Código de Etica para Profesores de Yoga

El yoga es un estilo de vida integral, el cual incluye principios morales tradicionales en esta disciplina llamados virtudes, y que se encuentran de la misma forma en los principios éticos y morales de muchas otras tradiciones, éstos principios son considerados universales, por lo que cualquier ser humano razonable los puede encontrar razonables en cualquier época, lugar, clase social y circunstancia (según lo describe los Yoga Sutras II. 31).

Algunos de los principios que se consideran deben regir el comportamiento de los instructores que laboran en el campo del yoga se encuentran en la primer rama (anga) de Patanjali (Ashtanga-yoga), llamado los Yamas (o autodisciplinas). Esta rama se compone de las siguientes puntos:
•    No hacer daño (ahimsa)
•    Decir la verdad (satya)
•    No robar (Asteya)
•    Celibato (Bramacharya)
•    No acumular (Aparigraha)

Estos principios han sido explicados por grandes autoridades del pasado, así como los intérpretes modernos. En otros textos importantes del yoga se mencionan algunos otros principios que se deben recordar como amabilidad, compasión, generosidad, paciencia, utilidad, perdón, pureza y otros.

Todas esas virtudes son las que nos conectan con la persona buena, y se pueden ver representadas en su máxima expresión en la vida de muchos de los grandes maestros del yoga.

En la actualidad es apropiado que los nuevos profesores del yoga se esfuercen por conducir sus vidas en concordancia con estos principios morales que se proponen en la filosofía del yoga.

Como profesores, uds. tienen una gran responsabilidad ante sus estudiantes, y se espera que puedan demostrar claramente las cualidades con las que se asocian a un buen profesor.

Como practicantes y representantes del yoga, se espera que su comportamiento refleje los altos principios morales expuestos en el yoga.

Es importante también aclarar que, debemos considerar el contexto cultural actual, que difiere de algunas maneras en las condiciones de la India premoderna.

A continuación mencionamos varios de los principios éticos que son recomendados seguir por el Yoga Research and Education Center (YREC) de los Estados Unidos. Consideramos importante la formulación y la publicación de estas pautas éticas como parte de su esfuerzo en ayudar a preservar la herencia tradicional del yoga y a mejorar la calidad de la enseñanza y de la práctica del yoga en el mundo moderno.

1. Los profesores de yoga entienden y aprecian  que la enseñanza de yoga es un noble esfuerzo, el cual los coloca debajo de una larga línea de honorables profesores.

2. Los profesores de yoga están comprometidos a practicar el yoga como estilo de  vida.

3. Los profesores de yoga están comprometidos a mantener estándares impecables de la capacidad y de la integridad profesional.

4. Los profesores de yoga se dedican al continuo estudio y práctica cuidadosa del yoga, en particular los aspectos teóricos y prácticos de la rama o del estilo de yoga que enseñan a otros.

5. Los profesores de yoga tienen el compromiso de evitar el consumo de drogas y el abuso de alcohol y otras substancias de ese tipo, si por cierta razón sucumben a la dependencia química, deberán dejar de enseñar hasta que estén libres del abuso de la droga y del alcohol. En ese caso harán todo lo que esté en su poder para mantenerse libres, incluyendo acudir a un grupo de ayuda.

6. Los profesores de yoga transmiten fielmente y seriamente su educación, entrenamiento, y experiencia relevante a su enseñanza del yoga.

7. Los profesores del yoga están comprometidos a promover el bienestar físico, mental, y espiritual de sus estudiantes. Y dar el ejemplo con su propia persona.

8. Los profesores del yoga, especialmente quienes enseñan Hatha-Yoga, se abstendrán de dar consejo médico, o el consejo que se podría interpretar como tal, a menos que tengan las calificaciones médicas necesarias.

9. Los profesores del yoga hacen de la verdad (satya) un ideal de vida y lo expresan en el trato con los estudiantes y los demás seres.

10. Los profesores de yoga están abiertos a instruir a todos los estudiantes independientemente de la raza, de la nacionalidad, del género, de la orientación sexual, y de la posición social o financiera.

11. Los profesores de yoga están dispuestos a aceptar a estudiantes con discapacidad física, demostrando que poseen la habilidad para enseñar correctamente a estos estudiantes.

12. Los profesores de yoga tratarán a sus estudiantes con respecto. Por ejemplo a la hora de utilizar estudiantes para ejemplificar problemas físicos es algo que debe de realizarse con mucho cuidado, y no cometer el error de ofender, denigrar, maltratar, criticar, o desanimar a estudiantes que no pueden realizar ciertas posiciones o que tienen ciertas condiciones físicas fuera de lo normal. Dicha circunstancia se consideraría como himsa (agresión).

13. Los profesores de yoga nunca forzarán sus opiniones sobre los estudiantes, así aprecian el hecho de que cada individuo tiene derecho a sus propias opiniones, ideas, y creencias. Así mismo, los profesores del yoga deben comunicarles a sus estudiantes que el yoga intenta alcanzar un nivel profundo de la transformación de la personalidad humana, incluyendo actitudes e ideas. Si un estudiante no está abierto al cambio, o si las opiniones de un estudiante impiden seriamente el proceso de comunicar las enseñanzas yóguicas a él o ella, el profesor del yoga tiene la libertad  de rechazar trabajar con esa persona, y si es posible, encuentra una manera amistosa de disolver el vínculo pedagógico.

14. Los profesores de yoga evitarán cualquier forma de hostigamiento sexual a los estudiantes.

15. Los profesores de yoga que deseen tener una relación sexual de mutuo acuerdo con un actual o ex-estudiante deben buscar los consejos inmediatos de sus compañeros de trabajo antes de tomar cualquier acción.

16. Los profesores de yoga harán todo su esfuerzo en evitar aprovecharse de la confianza y potencial dependencia de los estudiantes, y en su lugar le animarán a encontrar una mayor libertad e independencia, hasta donde sea posible.

17. Los profesores de yoga reconocen la importancia del contexto apropiado para enseñar y acuerdan evitar la enseñanza de una manera ocasional, dentro de la cual incluye la observación de un apropiado decoro dentro y fuera de la clase.

18. Los profesores del yoga se esfuerzan en practicar tolerancia hacia otros profesores, escuelas y tradiciones del yoga. Cuando la crítica tiene que ser traída, esto se debe hacer en la imparcialidad y con el respeto apropiado para los hechos.

Estas pautas éticas no son exhaustivas, y el hecho de que una conducta dada no este cubierta específicamente por estas pautas, eso no habla sobre la naturaleza ética o poco ética de esa conducta.

Los profesores del yoga se esfuerzan siempre en respetar y, con su mayor  capacidad, adherirse al código de conducta yógico tradicional (yamas y niyamas) de la misma forma como a la ley vigente en su país o estado.